lunes, 19 de octubre de 2009

Viento de cola

Fue suerte. Con semejante viento de cola, cualquiera hubiese hecho lo mismo
¿Quién no escuchó alguna frase similar en los últimos tiempos? Parece obvia una respuesta sobre timoneles y capitanes. Pero por lo general nadie profundiza, y la primera frase sigue rodando y rodando como una verdad revelada. Solo bastaría imaginarse qué hubiese pasado si con el mismo viento de cola Lopez Murphy era Presidente y aplicaba su plan de represión y ajuste. O si Carrió empezaba gobernando con Lo Vuolo de Ministro de Economía y terminaba con Prat Gay, después de girar a derecha e izquierda alternativamente. Ni hablar si volvía Men..., ya sabemos que hubiese hecho con el viento: en principio privatizarlo. Por lo tanto, lo que tenemos que ver es que cuando las condiciones internacionales ayudan uno viaja más tranquilo si la tripulación no juega en contra.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Presidente, es mala leche

Cristina Fernández, todos lo sabemos, preside la Argentina. También sabemos que tiene algunas obsesiones con las que insiste permanentemente y no se caracteriza en lo más mínimo por dar el brazo a torcer o traicionar esas convicciones. Hay quienes la odian por eso y quienes la admiran por lo mismo.
Pero en un tema particular tiene la oposición de algunas personas de todo el arco ideológico. Horacio Verbitsky en Página 12; Ismael Bermúdez, Ana Barón, Daniel Santoro, en Clarín; casi la totalidad del diario La Nación; los cables de la Agencia DYN; la línea editorial de Crítica; los comunicados de las patronales agrarias; la Sra. Elisa Carrió, el Sr. Julio Cleto Cobos, entre otros y otras, insisten en contrariarla

Hagamos un pequeño ejercicio antes de entrar en tema: leamos el titular “Un grupo de 15 trabajadores salió a protestar” Ahora, imagínense ese grupo, cómo visten, edades, nombres, etc. Hágalo, espere un poco y lea este otro titular: “Un grupo de 15 trabajadores y trabajadoras salió a protestar”. El ejercicio puede fallar, pero la absoluta mayoría de las veces, con la primera frase, no se imaginan mujeres.
El lenguaje invisibiliza. Los genéricos que nos enseñaron en la escuela primaria son parte de una lengua construida por varones. Por un solo momento imaginemos que desde el origen hubiese sido al revés: todos los genéricos en femenino. ¿Cómo nos sentiríamos los varones con una lengua que siempre nos excluyera? Al tratarse de una lengua viva, las normas van cambiando y adaptándose al paso del tiempo. La Real Academia Española (que tanto les gusta citar a muchos y muchas, olvidándose que estamos por cumplir 200 años de independencia de los Reyes de España) acepta categóricamente que se diga “Ministra”, “Jueza”, “Médica” y “Presidenta”.
Hace tiempo circula un correo electrónico argumentando varias reglas ortográficas por las que, según ellas, siempre la forma correcta sería decir “Presidente”. No solamente está equivocado, sino que se utiliza de forma abiertamente política como una estrategia más de oposición. Si la Presidenta pide que la llamen con la “a” final, ahí está entonces la Sra. Carrió para oponerse hasta en eso. Ahí está también Cobos remarcando la “e” final, o muchos periodistas que al decirle “Presidente” a Cristina pareciera que enarbolan la bandera de la liberación masculina. Hay diarios y dirigentes opositores que incluso le dicen Presidente a Cristina pero Presidenta a Bachelet.

Mucha gente que tal vez no esté acostumbrada a estas argumentaciones es probable que lo haga de buena fe, pero tratándose de personajes como los nombrados mas arriba, estoy convencido que decir "la Presidente", es mala leche. (Publicado originalmente en http://fuegoenlascallesdelmundo.blogspot.com/)

La Secretaría de Comercio debería ser Ministerio

Aumentan algunos precios y la prensa dice: ¡Inflación! ¡Inflación!
La Secretaría de Comercio convoca a los formadores de precios, los intima a no aumentar, realiza acuerdos, toma medidas y la prensa dice: ¡Presión! ¡Patoterismo! ¡Intervencionismo estatal!
Entonces los formadores de precios se sienten respaldados por la prensa y continúan aumentando los precios, entonces la prensa dice: ¡Inflación! ¡Inflación!
Entonces la Secretaría de Comercio convoca a los formadores de precios, los intima a no aumentar, realiza acuerdos, toma medidas y la prensa dice: ¡Presión! ¡Patoterismo! ¡Intervencionismo estatal!
Entonces los formadores de precios se sienten respaldados por la prensa y continúan aumentando los precios, por lo que la prensa dice: ¡Inflación! ¡Inflación!
Entonces la Secretaría de Comercio convoca a los formadores de precios, los intima a no aumentar, realiza acuerdos, toma medidas y la prensa dice: ¡Presión! ¡Patoterismo! ¡Intervencionismo estatal!
Entonces los formadores de precios se sienten respaldados por la prensa y continúan aumentando los precios, por lo que la prensa dice: ¡Inflación! ¡Inflación!
Entonces ...

El poder NO es el Gobierno

Leemos muy asiduamente cómo, adalides de la rebeldía y la libertad no quieren someterse al Poder. Aparecen así, del brazo de humillados conglomerados económicos y holdings mediáticos oprimidos por el totalitarismo de ese Poder al que hay que combatir. E insisten con ese relato de corderos débiles contra lobos poderosos, quemándonos las cabezas con sus llantos y sufrimientos.
Pero cada vez son mas quienes advierten de la trampa: el Gobierno NO es el Poder. Después del desguace de la dictadura y del menemismo, ni siquiera en el Estado se encuentran los resortes fundamentales del Poder. Los poderosos son ellos, los que siempre hicieron lo que quisieron en este país. Quienes traspasaron la deuda de sus empresas al Estado en la dictadura con Cavallo, quienes dejaron de pagar el impuesto a la herencia con Martinez de Hoz, quienes tienen cientos de miles de millones de dólares en el exterior, quienes son dueños de miles y miles de hectáreas y siguen pidiendo subsidios en cada sequía o quienes viven de los créditos del Estado discurseando contra el clientelismo. No se puede hablar de combatir al régimen o al poder de la mano de esa gente.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Resentido común

Que la Tierra era plana fue de sentido común. Que las mujeres no tenían alma ni derecho a votar fue de sentido común. Que los negros eran seres inferiores y se los podía esclavizar fue de sentido común.
El sentido común justificó atrocidades. Por lo general es el reflejo de la ideología dominante y hegemónica. Se trata entonces de reelaborar sentidos. Desmitificar mitos. Profundizar las primeras lecturas. Evitar las superficialidades. Sentir con mas intensidad. Resentir. No como acto de despecho. Resentir como acto de pasión. Resentir como forma de resignificar lo común. Esto es Resentido común.

PARA COMUNICARSE CON NOSOTROS POR MAIL:
resentidocomun@gmail.com

viernes, 18 de septiembre de 2009

Si no hay negocio, hay tapa

Nunca estuve tan de acuerdo con una consigna de Clarín.

Si no hay negocio, hay tapa (II)

Nunca estuve tan de acuerdo con una consigna de Clarín. La realidad se puede tapar, así es.

Si no hay negocio, hay tapa (III)

Nunca estuve tan de acuerdo con una consigna de Clarín. La realidad se puede tapar, así es. Lo sabe por experiencia propia. Con muchas tapas ha tapado muchas realidades.

Si no hay negocio, hay tapa (IV)

Nunca estuve tan de acuerdo con una consigna de Clarín. La realidad se puede tapar, así es. Lo sabe por experiencia propia. Con muchas tapas ha tapado muchas realidades. Con muchas otras ha presionado gobiernos. Con algunas lanzó candidatos o sostuvo dictadores.
Pero con ninguna fue independiente.

Transparencia YA!

Es hora de exigir transparencia en el relevamiento de precios y datos en general.
No se puede seguir así.
Me gustaría conocer las bases controladas, la amplitud de la muestra, la metodología utilizada, el rigor científico, la cantidad de técnicos abocados a ello y el curriculum previo de los mismos.
Es que todos los días leemos noticias de "relevamientos privados" sin conocer ninguno de esos datos.
A mi me gustaría conocerlos.
Por ahora sigo confiando mas en la capacidad del Estado para construir estadísticas que en empresas de las que no sabemos ni los nombres completos.

¿El trabajo es salud?

Mi bisabuelo decía: "Si el trabajo es salud, que trabajen los tuberculosos".
No crean que no apoyo la creación de empleo y el combate a la desocupación, pero no jodamos, el trabajo en general es explotación.
Por supuesto que hay que ponerse contento por el hecho de que cientos de miles de argentinos y argentinas recuperaron su sustento diario en los últimos años, pero no jodamos, el trabajo en general es explotación.
Nadie piense que no me alegra volver a ver subtes y trenes repletos de mujeres y hombres marchando al trabajo, pero no jodamos, el trabajo en general es explotación. Es muy poca la gente que produce su propia "obra" y se aleja de la alienación. Es muy poca la gente que vende su propia producción y se salva de la plusvalía que le saca el dueño. Ok, ok, suena antiguo, y sé que hay que seguir peleando para que quienes están excluidos de todo mundo laboral, puedan ingresar, pero igual sepámoslo, el trabajo en general es explotación.