Un verdadero contraste. Mientras los países serios utilizan los impuestos del pueblo en ofrecer un verdadero despliegue de glamour civilizatorio, recordándonos a todos que Dios alguna vez decidió quién gobernaría esos países y hasta el día de hoy eso se respeta...




...por estos pagos no hacemos más que interrumpir el tránsito para conmemorar algo tan superficial como los derechos de los trabajadores.
