lunes, 3 de abril de 2017

Entre el "vamos a volver" y el "no vuelven mas"

No se trata de la "ancha avenida del medio". No se trata de moderar ni el discurso ni el programa. No se trata tampoco de resignar historias, identidades y pertenencias. Se trata ni mas ni menos de nuestro futuro.
Aunque parezca algo ya muy dicho, lo vamos a repetir: nadie se baña dos veces en el mismo río. La Historia avanza y no vuelve a ningún lado. Por eso, tanto el "vamos a volver" como el "no vuelven mas" nos petrifican en una discusión de la que solo se sale para adelante.
Tenemos que encarnar la propuesta de una vida mejor. Tenemos que aceptar lo que no pudimos. Tenemos que sumar a quienes nos criticaron. Tenemos que aglutinar a esa gran mayoría que quiere un desarrollo autónomo con inclusión y justicia social.
Quienes ningunean la felicidad y las alegrías cotidianas de nuestro pueblo son minoría. Quienes reivindican explícitamente el terrorismo de Estado son minoría. Quienes proclaman y defienden una economía aperturista de libre mercado son minoría. Quienes pretenden cada vez menos derechos son minoría.
El velo de las palabras huecas y las promesas falsas de segundos semestres que nunca llegan es efectivo con la ayuda poderosa de la hegemonía mediática. Pero no es eterno. Basta con ir al supermercado y que cien pesos te alcancen para cuatro cosas.
Intentarán manejar la agenda con provocaciones de todo tipo y se tentarán en algún momento con la violencia. Deberemos ser mas inteligentes, mas prudentes, mas pacíficos y mas pluralistas que ellos. Si se encierran en la minoría intensa de la defensa obsecuente del gobierno, es el momento de abrirse a la suma de luchas, propuestas y voluntades afectadas por una política para pocos.
Seamos capaces de construir mayorías, proponer un digno presente y un mejor futuro. 



viernes, 27 de enero de 2017

Época: festejamos la autoexplotación

Una gran cobertura en diarios y televisión dio cuenta de un señor que, mediante una nota manuscrita, ofrecía limpiar tres vidrieras por $45.
Inmediatamente el volante hecho a mano (con faltas de ortografía, aclaran morbosamente las crónicas) se reprodujo viralmente en las redes y la compasión porteña hizo que este trabajador tenga 150 llamados y una lista de espera de 47 clientes.
Nadie discute aquí sus valores, su empeño en el trabajo y su espíritu emprendedor. Todos valores a reconocer.
Pero para que sea redituable limpiar tres vidrios de 2,10 metros de ancho por 2 metros de alto por $45, Dany confiesa que tiene que trabajar cinco veces más "porque, en general, se cobra $ 250 por eso"
La pregunta es ¿por qué este trabajador tiene que auto sobreexpltarse?. En una sociedad que aspira a un bienestar medio, las 8hs de trabajo, 8hs de sueño y 8hs de esparcimiento son fundamentales para construir un desarrollo igualitario. Ese debería ser nuestro ideal. Hacia eso debemos apuntar.
Casos como éste es lo que algunos estaban esperando hace años. Se llama bajar salarios. Posiblemente ahora también muchas empleadas domésticas empiecen a cobrar menos y se consigan con mayor facilidad. Ese es el modelo que nos gobierna.
No es para festejar.