sábado, 17 de diciembre de 2011

Contra la tendinitis


A veces nos gusta hablar de temas que hayan pasado de la agenda diaria de los medios. Cuando los trabajadores y trabajadoras del Subte comenzaron con su reclamo laboral relacionado a la carga de las tarjetas SUBE, lo hicieron con tan mala muñeca política que se ganaron inmediatamente el repudio, la gastada y el aislamiento de gran parte de la sociedad. Hasta la Presidenta los puso en ridículo. Coincidimos en que tal vez sus medidas de fuerza deben ser mucho mas pensadas que en cualquier otro rubro gremial porque repercuten de distinta forma. Eso no quiere decir que no hayan intentado con distintas medidas (no cargar la tarjeta, por ejemplo) antes de afectar el servicio. No es fácil para cualquier gremio buscar medidas creativas que a la vez sean efectivos instrumentos de presión. Pero mas allá de lo que cada uno opine de las medidas de acción directa en sí, no creemos que haya que minimizar el reclamo. Observen bien en cualquier boletería de subte: las máquinas están mal puestas. No puede ser que la empresa no pueda invertir unos pocos pesos en hacer un posnet que tenga un teclado a la altura del escritorio. Es algo muy simple que como usuarios tendríamos que reclamarles a los empresarios. ¿O seguirán jugando con el desprestigio de los paros del subte? Esa es su excusa para no invertir, no le hagamos el juego.

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